La diferencia entre el periodismo y el hecho de subir informaciones y/o experiencias a la web radica en que el periodista vive de la noticia. No deja nunca de ser periodista. Los acontecimientos y las fuentes son la materia prima de su trabajo y vive para ello las 24 horas del día. Sacrifica, en algunos casos, el poco y preciado tiempo que tiene para compartir con sus seres queridos por informar a las personas aquello que puede ser relevante en base a criterios editoriales establecidos o bien por cuenta propia, a través de la web. Tiene dominio de la comunicación en todos los sentidos y evalua antes de publicar una información, chequea fuentes y constrasta datos. Procura aproximarse lo que más puede a ese supuesto universal denominado "verdad".
Para los ciudadanos, en cambio, esto no es así. No viven de las informaciones y el reporteo no es constitutivo ni constituyente de sus vidas. Dedican la mayor parte de su tiempo a actividades que no tienen que ver con el periodismo.No buscan las noticias sino que éstas les llegan por gracia (o mala suerte en algunos casos) y si además tienen la suerte de andar con una cámara digital o un celular que pueda registrar aquel acontecimiento, podrán hacer un aporte valioso a la ciudadanía. Porque llamarse ciudadanos hoy día quiere decir comprometidos con lo que sucede en nuestro país, con nuestra gente, y los aportes de las personas siempre serán bien recibidos si se difunden con responsabilidad.
El periodismo no puede llegar a todos lados con la inmediatez que se requiere en estos tiempos. Por eso la participación de la ciudadanía es de suma relevancia en los escenarios mediales en que hoy nos movemos. Bien por los ciudadanos y bien por la participación.
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