miércoles, 12 de diciembre de 2007

El espectáculo punitivo

En Vigilar y Castigar de Foucault aparece el poder como construcción positiva, a través de múltiples tecnologías (a diferencia de sus primeras obras de en donde aparece una concepción puramente negativa: funcionamiento sólo por represión). Foucault introduce la relación poder- saber (el poder crea saber y este da lugar a relaciones de poder y las legitima), mostrando así el origen displinario de las ciencias humanas y estudiando su configuración a partir de la reestructuración del sistema penal.

En los siglos XVIII y XIX se produce una crisis en la economía de los castigos y una reorganización del sistema punitivo. En este periodo de transición se pasa a castigar al cuerpo en forma violenta y directa a un castigo más sutil, más humano. Este nuevo poder se caracteriza por ser microscópico, capilar, encuentra el núcleo mismo de los individuos, alcanza su cuerpo, se inserta en sus gestos, sus actitudes, sus discursos, su aprendizaje, su vida cotidiana…con estas nuevas modalidades se produce una inversión del eje político de la individualización. El objetivo de la pena pasa a ser convertir al malhechor y obtener su curación. En definitiva, normalizarlo. Ya no se juzga el delito que haya cometido, sino el alma del delincuente: lo que fue lo que es y lo que será, así como el grado de probabilidad de que vuelva a delinquir.

Para evidenciar esta nueva modalidad es interesante contrastarlo con algunos aspectos de la organización anterior: en el caso del suplicio es preciso que los habitantes sean espectadores para lograr atemorizarlos y así mostrar el poder real. Este ritual comienza a desaparecer hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX con los códigos modernos, con lo que desaparece la idea del “espectáculo punitivo”. Hacia finales del siglo los delitos contra la propiedad privada parecen reemplazar, incluso, a los crímenes violentos. Esto forma parte de un mecanismo complejo en el que intervienen numerosos factores como la elevación general del nivel de vida, valoración tanto jurídica como moral de las relaciones de propiedad y el hecho de que la justicia pase a ser más severa con el robo. Con la reforma se pretende hacer a todas las personas partícipes de la ley por tanto aquella que comete un delito se convierte en enemigo de la sociedad. Se produce un proceso de objetivación de los delincuentes y los delitos y la detención se convierte en la forma más usual del castigo. Debemos tener en cuenta que todo lo relacionado con el encierro, ya sea en cárceles u hospitales, eran símbolos de un poder arbitrario y soberano.

Foucault dirá que lo más importante es que este control y esta transformación del comportamiento van acompañados de un saber de los individuos: la prisión funciona aquí como un aparato de saber. No se castiga para borrar un crimen, la racionalidad que hay detrás es la idea de transformar a un culpable, el castigo debe llevar consigo cierta técnica correctiva.

La prisión aparece como algo natural, ligada al funcionamiento de la sociedad, y tiene principios del siglo XIX, la función de normalizar (reeducar, volver a enseñar lo que no se aprendió) para lo que es necesario el castigo diversificado e individualizado y una producción de saber para ocuparse de todos los aspectos del individuo.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Masonería Femenina en Chile: Una revolución silenciosa

En las últimas cinco décadas se ha producido uno de los desplazamientos más notables en la historia de la humanidad: la mujer, acostumbrada durante siglos a secundar en todo al padre o al marido- y quedando excluida también de los espacios de poder y pensamiento-, ha iniciado el camino de su liberación, ocupando poco a poco un sitial que hace menos de 100 años era impensado.

En Chile, la llegada de una mujer a la presidencia supone la cristalización de un proceso que se viene gestando desde hace varias décadas: la participación de la mujer en la vida social del país tiende a ser en nuestros tiempos cada vez mayor. Esta inserción no escapa a ningún ámbito de acción en donde la mujer había sido desplazada por la historia, ni siquiera al de una de las instituciones más tradicionalmente masculinas, y que permanece hasta hoy asociada en el imaginario colectivo a una cofradía sólo de caballeros: la masonería.

Aunque pocos lo saben, la participación de las mujeres en la masonería data de 1929, cuando el filósofo indú Charles Jinarajadasa propició la creación de la Gran Logia Mixta de Chile, gracias al esfuerzo de un grupo de masones pertenecientes a la Gran Logia de Chile, que eran favorables a la inclusión de las mujeres en la institución. Sin embargo, las mujeres no alcanzarán la plena autonomía sino hasta 1970 con la creación de la primera logia femenina del país.

La masonería o Francmasonería es una Institución universal de carácter iniciático -esto porque sus rituales de iniciación representan la posibilidad de un nuevo nacimiento en conciencia-, cuya estructura fundamental la constituye un sistema de valores que tienen por divisa la libertad, la igualdad y la fraternidad. Aunque algunos lo sostienen, la masonería no es una secta, tampoco una religión ni un partido político, sino una organización de personas que privilegia la tolerancia entre sus miembros y en la sociedad. Al menos así lo declaran sus principios explícitos.

En nuestro país la logia más antigua es la Gran Logia de Chile, nacida en 1862 -bajo el gobierno de José Joaquín Pérez- y que tiene como referente a la gran logia inglesa de quien obtiene sus directrices. Las logias mixtas y las logias femeninas, en tanto, derivan de la corriente desarrollada en Francia y se rigen bajo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, y constan de la existencia de tres grados reconocidos: primero se es aprendiz, luego compañero y finalmente maestro. Al interior de la institución todos son “hermanos” o “hermanas”.

El contenido simbólico y filosófico de todas las logias, sin embargo, es el mismo y no suele ser difundido por su membresía. Para comprender el ethos de la Orden es necesario remitirse a la idea de que el hombre es el centro del universo y que sólo de sí depende su perfeccionamiento. La masonería es esencialmente una institución humanista y no dogmática y, como consecuencia de ello, todo tipo de fanatismo le es ajeno.

¿Mujeres en la masonería?

Las relaciones de género al interior de la masonería son complejas y a veces no dan cuenta del sentido de tolerancia y respeto que profesan sus miembros. Esto porque, en la actualidad, sigue habiendo masones que sostienen que no es bueno aceptar a las mujeres en las Logias. Carlos Duarte, maestro masón de la Logia Fraternidad Nº2 de Concepción, sostiene que en su origen la Masonry Order fue eminentemente sexista y específicamente masculina, “no existían maestros masones femeninos. Esta tendencia se reafirmó cuando la Orden traspasó los "claustros" simbólicos y adoptó posiciones dentro del poder fáctico establecido, y dominó en sus ámbitos. Con el tiempo, el género femenino fue siendo valorado y aceptado, y hoy ocupa lugares de preeminencia, aunque no de decisión”.

En la misma línea una de las objeciones que hacen los masones partidarios de la aplicación estricta de la Constitución de Anderson (Carta Magna de la Orden), es que la Francmasonería procede de una profesión de hombres. Su origen se remonta al trabajo de los constructores y albañiles en la Edad Media, que era una labor exclusiva de los hombres.

Ante este argumento las masonas replican que hoy en día las mujeres ejercen las más diversas profesiones: arquitectas, ingenieros, médico, abogadas, etc., y que sus actividades no se centran sólo en los quehaceres del hogar y en la procreación.

Para Carlos Duarte la tendencia en el futuro será “marcar la diferenciación entre masonerías de género, ya que ambas tienen ámbitos de acción bien definidas y establecidas. La Masonería es una institución que se nutre del poder, como todas, y por lo tanto su estructura siempre irá adoptando el formato del poder establecido y pese a la Bachelet, el poder fáctico es y será por mucho tiempo de los hombres”. Esta apreciación, sin embargo, no es compartida por la totalidad de los masones varones.

La visión de este masón, contrasta con la de Miriam Silva, ex Serenísima Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de Chile y actual relacionadora pública de la Obediencia, quien afirma que “el machismo en algunos masones corresponde a una desigualdad de siglos en la cual han sido formados muchos hombres. Entonces, a algunos les cuesta entender que todos podemos alcanzar los mismos planos. Pienso que es un asunto de madurez tanto del hombre como de la mujer. La mayor parte de nuestros maridos están en la Gran Logia de Chile, y la mayoría de ellos están muy contentos con nuestro trabajo”, indicó.

Enrique Villalobos, maestro masón de la Gran Logia de Chile, poco a poco ha ido aceptando la presencia de las mujeres en la masonería aunque reconoce que es difícil imaginar un futuro conjunto entre las logias, “nuestra estructura de sociedad fue marginando a la mujer desde sus inicios. El hombre siempre fue fuerte, cazador, proveedor, y la mujer tenía otras labores… eso se mantiene hasta hoy día. La masonería no puede escapar de eso”. Aunque la opinión no es un unánime entre los masones, que lo diga el Gran Maestro Juan José Oyarzún dice bastante… “En la masonería chilena no entran mujeres. Como dicen los españoles, el hombre es de fuego, la mujer es de estopa y entonces viene el diablo y sopla…”, señaló hace dos meses en entrevista concedida al diario La Tercera.

Mujeres con mandil

Los orígenes de La Gran Logia Femenina de Chile están relacionados con la fundación de la primera Logia Femenina, Araucaria Nº3, el 11 de enero de 1970. Esta Logia junto a tres logias de varones, constituían la Gran Logia Metropolitana, adscritas al Benemérito Rito Nacional de México.

La difícil situación económica del país en esos años llevó a la Gran Logia Metropolitana a abatir columnas. Las mujeres ya iniciadas, en tanto, continuaron con el trabajo masónico dando vida en 1971 a la Respetable Logia Araucaria Nº1, en un hogar mucho más modesto junto a la Logia Judía Odd Fellow, que las acogió por varios años en un segundo piso de la calle Concha y Toro. Este tipo de vínculos con el sionismo ha sido duramente criticado en épocas anteriores.

Es recién en 1983 cuando se solicita la regularidad al Gran Oriente de México, para la creación de la Gran Logia Femenina de Chile, que surge debido a una iniciativa de género, “nuestro camino es sólo de mujeres. Pensamos que hay distintas maneras de trabajar y se hacía necesario un espacio para trabajar a nuestro ritmo y de acuerdo a nuestras características”, afirma la ex Serenísima Gran Maestra Miriam Silva. Junto a ella, sólo tres mujeres han ocupado este distinguido sitial: Chita Cruz Donoso, Eliana Corbalán y Nancy Muñoz, esta última es la actual Serenísima Gran Maestra, quien ya lleva más de 9 años en el cargo.

Desde entonces el número de masonas ha ido en incremento, obligándolas a expandirse y a adquirir nuevas propiedades. En la actualidad cuentan con un templo en la calle Colo Colo y una casa de administración en el mismo sector, en la calle Tegualda. El pulso de su progreso se ve actualmente reflejado en el orgullo que les provocan sus 18 logias a lo largo del país y una sede recién comprada que les dio espacio para construir ahí su tercer templo. Incluso se han expandido al extranjero creando centros masónicos en Argentina, Uruguay y Bolivia. Nunca dicen cuántas son pero se sabe que el promedio de edad de las chilenas en la masonería bordea los 55 años. Miriam Silva sostiene que se debe a una razón práctica, “a esta edad los hijos ya están grandes y tenemos más tiempo para dedicar al trabajo masónico”.

Pero ¿Qué es lo que se hace en una logia? La ex Serenísima responde quese trabaja en un nivel interno, cerrado, dentro de la logia, en donde se hacen ceremonias especiales, con rituales, ahí discutimos estos temas que se preparan durante el año. Tenemos una malla curricular, un programa, y estudiamos diferentes líneas de pensamiento. Los temas recurrentes son filosofía, psicología, historia, historia de las religiones es un tema que nos apasiona”.

Otra parte del trabajo se hace fuera del recinto, en donde se realizan reuniones por grado que se hacen cada 15 días. Señala Mirian Silva que “las líneas temáticas de estudio no dependen tanto del género como de cada obediencia, cada grupo masónico autónomo”. Y el grado de avance será directamente proporcional a la dedicación de cada una de las integrantes de la logia, pero la media indica que en un periodo de dos a tres años se puede pasar de aprendiz a compañera y de compañera a maestra respectivamente.

Para esta masona de la cúpula, como se define, “la masonería contribuye mucho a que la mujer reivindique su igualdad en el plano social. Nuestras mujeres salen a actuar a la vida de afuera bien preparadas, pensando que las desigualdades no deben existir, que somos todos hermanos…”

El Gran Arquitecto y los ritos

Además de las ceremonias de iniciación, La masonería celebra sus rituales en los solsticios de invierno y verano, y se rigen bajo un gobierno lleno de símbolos. Sus templos están plagados de ellos, sus techos son celestes, porque simbolizan el universo y en su interior hay 12 columnas, las pilastras del templo de Salomón, coronadas por los 12 signos del zodíaco. Dedican un día a la semana al trabajo masónico en ceremonias en donde exponen los temas que nutren su intelecto. Y el ritual también está cargado de símbolos, pues sus miembros visten con paramentos bordados, mandil que simboliza su amor por el trabajo, y llevan en sus manos un mallete. Para la ex Serenísima “Un masón busca emprender el camino de la evolución, es un camino iniciático que no se hace sólo. Se hace dentro de un marco ritualístico que tiene metas: cambiar para ser mejor. Esta es una escuela de perfeccionamiento”.

Suelen llamar a Dios el “Gran Arquitecto” y en general reconocen la existencia de una energía trascendental. Sin embargo, se preocupan por la vida terrenal. La mayoría de las masonas son católicas pues es la formación que han recibido, pero parte importante son agnósticas. Dicen que se reconocen por el lenguaje y el manejo de determinadas ideas. Hay, sin embargo, una manera de preguntar indirectamente, “si es masón va a contestar de tal manera”, sostiene la joven aprendiz de la Logia Conde de Saint Germain de la Orden Masonica Mixta Internacional "Le Droit Humain", Carla Santa Cruz.

Pese a que la tendencia es hacia la apertura, los hombres siguen manteniendo la reserva y el hermetismo. Miriam Silva dice que la palabra es “prudencia”: “Nuestra discreción es más bien en el sentido del trabajo. Debe ser un trabajo silencioso. No es algo de lo que debamos vanagloriarnos. Nuestro camino es para dentro”, y agrega “El ser humano debe ser prudente, para no herir a los demás. Nuestra ley máxima es la fraternidad. Es imperativo ser prudente”.

En cuanto a las masonas del Derecho Humano (Le Droit-Humains), mixtas, consideran que la presencia de hombres que exponen sus pareceres, y la presencia de mujeres que después de escuchar, opinan, permite que la mujer progrese más rápidamente. La otra diferencia entre la Obediencia femenina y la Obediencia mixta consiste en que la Orden, y los trabajos de aquélla, están dirigidos sólo por mujeres, mientras que en ésta última, hombres y mujeres se reparten los puestos; y de ahí que en la práctica puedan plantearse algunos problemas no difíciles de superar.

La experiencia de Carla en este sentido ha sido tremendamente positiva: “A mi me parecen mucho más interesante y hasta entretenidas las logias mixtas, representan de mejor manera los tiempos en que hoy vivimos. Tenemos un venerable maestro, cargo que ocupan hombres y mujeres intercambiadamente”. Ella llegó a la masonería a través de su familia, es nieta de un importante masón de la Gran Logia de Chile e hija de la Venerable Maestra de la Logia a la cual pertenece, Marcia Contreras.

Carla afirma que “dentro de la logia mixta somos todos iguales. El mismo tipo de trabajo, el mismo grado de avance. No hay diferencias entre hombres y mujeres. Sólo un tema de machismo justifica que los hombres se opongan al ingreso de mujeres”.

Justifica la reserva por un tema práctico: “En el tema de trabajo, de los colegios…yo tengo a mi hijo en un colegio católico. No me interesa que mi hijo tenga una educación católica, le pedí a la directora esto y le conté, pidiéndole también prudencia con el tema para que mi hijo no fuera discriminado por sus profesores”. Enrique Villalobos es de la misma opinión: “Si mi jefe fuera Opus Dei se entera de que soy masón, me despide”.

¿Cómo se llega a ser masona?

No cualquier persona puede llegar a ser masona. No es que haya requisitos inalcanzables, pero se debe cumplir con un cierto perfil y su ingreso debe ser aprobado por la una mayoría considerable de las maestras.

Usualmente a la masonería se llega por invitación. La hermana que elige, generalmente en sus círculos de trabajo, debe procurar que la persona escogida disponga de tiempo y sea una persona íntegra, alguien de valores morales sólidos, capaz de fraternizar con los demás y con una gran amplitud de criterio. “Se requiere buen nivel de educación. Que tenga una apertura intelectual, eso se trabaja pero que al menos tengan una disposición para eso. Que no sea floja, porque se va a desmotivar. Debe ser tolerante y poder pagar la cuota de inscripción y mensualidad”, indica la ex Serenísima.

Otra manera menos usual es ingresar a través de la página web de la Orden, “ahí a la mujer se le entrevista, vemos qué días puede trabajar, se estudia…y luego se decide”, agrega Miriam Silva.

Una vez que una mujer es aceptada dentro de masonería, es iniciada y se convierte en aprendiz. Los grados que logre alcanzar desde ese momento en adelante dependerán de su propia capacidad de trabajo y tiempo que le dedique al estudio.

¿Es burguesa la masonería? Miriam Silva, quien ya lleva 28 años en la Orden, responde: “se pretende que no, pero existe una segregación por ingresos. Aunque eso no corresponde a una declaración de principios nuestros. No somos burgueses pero pertenecemos a una clase media culta muy típica de Chile. En general estudios completos, universitarios”.

¿Y los recursos?: “son para mantener las casas”, agrega, y prosigue, “en este momento se está comprando una casa en Valdivia. Las logias tratan de apoyar en parte la cuota de las personas que no pueden pagar. También hacemos una pequeña beneficencia hacia fuera. Nuestro dinero se proyecta hacia el interior”.

Burguesa o no, la masonería es una institución en crecimiento y cada vez hay más personas que comparten sus principios. Quien sabe si más adelante abandonan el sigilo y se transforman realmente en una organización influyente.

lunes, 3 de diciembre de 2007

¿Cuáles son las perspectivas de desarrollo de redes sociales como Facebook?

Las redes sociales son el pasó lógico siguiente en el devenir de la comunicación interpersonal. Ya no basta poder comunicarse vía mensajería instantánea con el resto del mundo. Los nuevos espacios virtuales permiten a los usuarios generar comunidades de intercambio, pequeños mercados de ideas, objetos, música y transacciones comerciales. Esto ha significado que los vínculos de proximidad sean mucho más estrechos y que las personas se reúnan con otras a las cuales las convoque un interés común. La idea que pareciera deslizarse es que no estamos solos en el ciberespacio, está lleno de otros como nosotros, con las mismas dudas, inquietudes e intereses. La tendencia hace prever que la mayoría de las personas integrarán alguna red social virtual en las próximas décadas.

Un caso reciente y mundial es la plataforma Facebook. Originalmente se diseñó para ser por utilizado por estudiantes universitarios y jóvenes interesados en contactarse con otros por medio de la red, pero su dinámica social no tardó mucho en involucrar y vincular a todos aquellos usuarios que deseaban mantener comunidades en internet. Según señala Francis Pissani en un artículo publicado en el Diario El país, Facebook es unas de las redes sociales más dinámicas del momento con un modelo económico tan interesante que algunos ven en él el único capaz de competir con Google en un futuro próximo.

Decir que la plataforma Facebook ha tenido buena recepción sería ser demasiado cauteloso y no dimensionar con justeza la popularidad del fenómeno. El ritmo de nuevos abonados diarios se está acelerando superando los 100 mil, lo que hace suponer que la red podría llegar a 50 millones antes del fin de año (en la actualidad hay cerca de 40 millones de abonados). Y ojo que no se trata de cualquier tipo de usuarios. Pissani señala que “la mitad de ellos se conectan todos los días. Se quedan, de promedio, unos 20 minutos, lo cual es enorme. Con 40.000 millones de páginas vistas al mes es el sexto sitio más visitado del mundo, delante de eBay y detrás de Google. Es el primer sitio de intercambio de fotos, por delante de Flickr.com”.

Desde mi experiencia puedo decir que Facebook es un espacio dinámico de interacción social, basado en relaciones interpersonales y no en un motor de búsqueda como Google. Sus aplicaciones no tienen límites y las posibilidades de interconexión están en aumento. En estas semanas que llevo como miembro de Facebook, me ha parecido que es una plataforma que integra a muchas de las otras ya conocidas y que permite crear y unirse a grupos con intereses similares a los de uno. Todavía busco el modo de hallar en el Facebook grupos de discusión, me parece que el tema de la imagen (el imperio del fotolog) es preponderante por ahora y la plataforma no satisface plenamente mis intereses. Sería ideal encontrar un espacio como Atina Chile al interior de Facebook.

lunes, 26 de noviembre de 2007

El jovencito antisistema

Lean el siguiente texto enviado por alcachofa69@gmail.com :

"Por ahí hay quienes creen que los paros y tomas han degradado la calidad de la Universidad de Chile, ignorando que tradicionalmente hemos sido la Universidad combativa por excelencia. Parece que estos idiotas no saben que los paros son tradición en nuestra casa de estudios y que si algo bajó sus estándares fue la dictadura militar, la que de paso también acabó con las movilizaciones.
Ese es el prestigio que quieren recuperar, el prestigio vergonzoso de la segunda mitad de la década de los 70's, sin paros, sin tomas, sin democracia, y sin libros en las bibliotecas porque hay que quemarlos. Que se vayan los hueones!"
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Este es el tipo de personajes que es fácil ver dando vueltas por el campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, que piensan que la democracia tiene ver con vivir movilizándose y tirando piedras. Es el típico jovencito antisistema que me llamaría "facho" sin saber que carajo es el fascismo.

Hay algunos que me lo dicen porque como carne, otros porque creo en la empresa privada y digo que las violaciones a los derechos humanos son violaciones ya sea de los derechos humanos de los de izquierda o los de derecha.
Pero también hay gente dentro de la misma fauna estudiantil que en otras universidades me dice comunista porque digo que Pinochet fue un cobarde y que los milicos fueron unos asesinos y traidores con el pueblo al que debían proteger. Me lo dicen también porque digo que somos una colonia esclava del imperio americano y que por eso nuestros niños celebran Halloween.

Los estudiantes de hoy aún están pegados con los viejos dogmas que fueron la bandera de lucha de sus padres y abuelos. No importa que Chile sea, desde hace años una economía capitalista. Se autoconvencen sin problemas de que decir “No a las privatizaciones” y “movilizarse” es evitar que el capitalismo traspase nuestras fronteras y tengo un rol importante en la educación superior.

Si bien desde cierto ángulo podría pensarse que los paros y las tomas son síntoma de buena salud, el movimiento estudiantil en la Universidad de Chile carece precisamente de ella. Sobretodo cuando es fácil observar que no existe unidad. Mientras las carreras humanistas van a paro por cualquier cosa, carreras como Derecho, Medicina o Ingeniería por lo general no paran.

Otro tema es el arancel diferenciado. Los estudiantes manifiestan que es lo más justo y que el Estado debiera “ponerse los pantalones” respecto del problema de la educación. Dicen que Lagos, Bitar y otros estudiaron gratis. Cierto. Los que estudiaban gratis no eran precisamente los pobres, era una cierta elite que se beneficiaba de la plata de todos los chilenos. Por lo que según economistas como Dante Contreras, repetir una experiencia como esa no haría sino aumentar el problema de fondo de la educación. Explica además que el arancel diferenciado actúa como un impuesto regresivo que en última instancia pagan los más pobres. Si bien este tema merece un análisis mucho más extenso, al menos uno podría preguntarse si es justo que personas que no pagarán nada por su educación pertenezcan en un futuro al quintil más rico y lucren gracias a la plata de todos los chilenos.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Ciudadanía Participativa

Hoy se realizó en TVN la conferencia del padre de lo que se ha venido llamando "periodismo ciudadano", Dan Gilmor. El hombre es inteligente y todo pero me sigue dando vueltas la idea de si está bien usada la nomeclatura..."periodismo...ciudadano"...¿qué tiene de periodístico el hecho de encontrarse por azar en el lugar de los hechos y tomar una fotografía para luego publicarla junto a un texto en un blog? Hay algunos que prefieren la expresión "periodismo participativo" pero desde mi punto de vista es lo mismo. ¿No debiera ser algo así como "ciudadanía participativa"?

La diferencia entre el periodismo y el hecho de subir informaciones y/o experiencias a la web radica en que el periodista vive de la noticia. No deja nunca de ser periodista. Los acontecimientos y las fuentes son la materia prima de su trabajo y vive para ello las 24 horas del día. Sacrifica, en algunos casos, el poco y preciado tiempo que tiene para compartir con sus seres queridos por informar a las personas aquello que puede ser relevante en base a criterios editoriales establecidos o bien por cuenta propia, a través de la web. Tiene dominio de la comunicación en todos los sentidos y evalua antes de publicar una información, chequea fuentes y constrasta datos. Procura aproximarse lo que más puede a ese supuesto universal denominado "verdad".

Para los ciudadanos, en cambio, esto no es así. No viven de las informaciones y el reporteo no es constitutivo ni constituyente de sus vidas. Dedican la mayor parte de su tiempo a actividades que no tienen que ver con el periodismo.No buscan las noticias sino que éstas les llegan por gracia (o mala suerte en algunos casos) y si además tienen la suerte de andar con una cámara digital o un celular que pueda registrar aquel acontecimiento, podrán hacer un aporte valioso a la ciudadanía. Porque llamarse ciudadanos hoy día quiere decir comprometidos con lo que sucede en nuestro país, con nuestra gente, y los aportes de las personas siempre serán bien recibidos si se difunden con responsabilidad.

El periodismo no puede llegar a todos lados con la inmediatez que se requiere en estos tiempos. Por eso la participación de la ciudadanía es de suma relevancia en los escenarios mediales en que hoy nos movemos. Bien por los ciudadanos y bien por la participación.

jueves, 18 de octubre de 2007

La derecha concertacionista

La estrategia encarnada por "el desalojo" es lamentable y no le hará ganar más votos a la derecha. Si lo haría, desde mi perspectiva, abandonar definitivamente la figura de Pinochet, dejar de defender a criminales y proponer de frentón un continuismo con aires de renovación; apropiarse realmente -no sólo como estrategia política- y para el bien de todos los chilenos, de aquellos valores que ha ensalzado la Concertación. Abandonar el desprecio por los más desposeidos, dejar de defender intereses elitistas de ciertos grupúsculos y no de la gente más necesitada y, por sobre todo, dar señas de una real intención de modificación del sistema binominal.

Hace poco leí una editorial de Juan Andrés Guzman y señalaba algo bien curioso respecto de la relación : Derecha/delincuencia/Concertación. Decía que todas las medidas antidelincuencias han sido aprobadas. La derecha pide mil carabineros y la Concertación dice: que sean dos mil y 5 cárceles más. La derecha quiere bajar la la responsabilidad penal a 15 años y para que no haya peleas la Concertación la dejó en 14. La derecha propone subir las condenas de los delitos más graves y desde 1990 hasta la fecha, todos los delitos graves han aumentado las penas. ¿Hay algo que no cuadra no? porque a pesar de ello la derecha le sigue reclamando a la Concertación su pasividad ante la delincuencia...

Cuando tenemos una gotera en la casa la solución no es poner un balde, pues cuando se llena ese balde ...tendremos que poner otro y otro y otro...la solución es arreglar la llave. Lo mismo con las cárceles. La solución no es meter a todo el mundo preso, sino invertir en educación y brindar oportunidades a los jóvenes. Curioso es también que se diga hasta por los codos que en Chile existe una "puerta giratoria". Sépanlo: Chile es uno de los paises con más presos por cantidad de habitantes.

No le hace bien al país la permanente confrontación y las descalificaciones por bando y bando...ya llegó la hora de pensar en el Chile que queremos con miras al bicentenario, una sociedad tolerante y democrática, incluyente y solidaria, con memoria histórica, con la capacidad de mirar hacia el futuro sin olvidarnos de nuestro pasado.

lunes, 15 de octubre de 2007

Fe de ratas : La industria del libro en Chile.

“De los diversos instrumentos del hombre el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz, luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es la extensión de la memoria y la imaginación”

Jorge Luis Borges, El libro.


La industria editorial chilena padece, desde hace algunos años, un mal del que no ha podido recuperarse.

La desaparición de la editorial Dolmen y el cierre de librerías como “World Book Center” y “Antártica” sumados a los constantes tambaleos de la “Andrés Bello”son síntomas de esta peligrosa enfermedad.

Los últimos estudios de canales de comercialización del libro en Chile dan cuenta de los problemas que existen hoy en día para superar esta crisis que se ha venido encima lentamente, sin dañar mucho todavía, pero consumiendo los lugares más sanos de esta desdichada industria cultural.

Hay consenso de que la información y el conocimiento son claves para el desarrollo de las sociedades contemporáneas. En este contexto, el libro, “es un bien fundamental. Es archivo y vehículo de información, de conocimiento, sensible e intelectual en tanto la lectura es un comportamiento de alto valor cultural, económico y político” según leemos en el blog de Editores de Chile.

La industria del libro posee dos dimensiones que no siempre son compatibles: además de ser el soporte simbólico de una sociedad, es un bien en tanto mercancía económica, y por ello, para su distribución, los editores se ven en la disyuntiva de tener que dejar pasar libros que no necesariamente son buenos pero que sin embargo venden. Esta es una de las principales trabas de la industria: las escasas ventas a veces no justifican editar textos que no tienen demanda de lectores, aunque éstos representen aportes incalculables a la cultura, la educación, la poesía y el arte nacional.

De subidas y bajadas

Con el advenimiento de la democracia, la industria del libro en Chile experimentó un nivel de crecimiento significativo que coincidió con el aumento de los ingresos de las personas en los primeros años de los noventa. Esto incentivó la inversión de editoriales trasnacionales –como Alfaguara- que vieron en Chile un nuevo mercado para sus ediciones, además del surgimiento de editoriales independientes que le daban al país un nuevo brío en materia de oferta de libros. El crecimiento aludido se pudo observar además por la instalación de nuevas librerías, la promulgación de la Ley del Libro y la Lectura que creó el Consejo Nacional del Libro y la Lectura con su correspondiente fondo de recursos concursables, la utilización de nuevos canales de venta y la presencia de editoriales chilenas en otros mercados. Dicha presencia se materializó tanto en ferias, misiones comerciales, catálogos de la oferta exportable como en cifras concretas de exportación, la multiplicación de ferias del libro en todo el país, la importante cantidad de autores chilenos publicados en novela, cuento y también en el género ensayo con importantes cifras de venta.

Pero todo lo que sube en algún momento baja, o se estanca. En 1997 la crisis asiática afectó considerablemente el ingreso de las personas y con ello la demanda por libros también disminuyó.

La situación económica de fines de los noventa no fue el único factor que condicionó el estancamiento o retroceso en el desarrollo de esta industria. Se pueden distinguir razones estructurales y circunstanciales, siendo las primeras las más importantes. Entre ellas se destacan los pobrísimos niveles de comprensión de lectura en la población: según la Encuesta Internacional de Alfabetización de Adultos de la OECD del año 2000, el 80% de los chilenos no comprende lo que lee (Una encuesta más reciente señalaba que el 50% de los universitarios no comprendía lo que leía) A eso se suma la debilidad financiera en casi todas las etapas de la cadena de valor de la industria del libro, la escasa compra de libros chilenos por parte de bibliotecas, la invisibilidad del libro en los medios de comunicación, el hábito masivo de reprografía (fotocopias) en universidades, colegios e instituciones privadas y públicas, la piratería, el alto impuesto al valor agregado al libro y fuerte concentración del libro de lengua castellana en España. A esto, el editor Juan Carlos Sáez agrega que “existe una ausencia de una política nacional para el libro y la lectura que aborde sistemáticamente todas las dimensiones de este desafío incluyendo desde medidas sobre la cultura y la educación, hasta económicas y fiscales, aparte de generar una presencia estructurada del libro a nivel nacional que le devuelva su valor simbólico” según un articulo que escribió para la revista Rocinante en septiembre 2005. La leve recuperación en 2000 y 2001 terminó con una caída adicional en 2003 y 2004.

¿IVA?

Esto es algo que se ha venido arrastrando desde anteriores gobiernos. Hace no mucho tiempo Editores de Chile, que agrupa a la editorial Cuatro Vientos, Ril, Cuarto Propio, Pehuén, Cesoc, Ediciones de Temple, LOM, Andrés Bello, Universitaria y Aún creemos en los sueños, solicitaron, mediante una carta abierta al ex Presidente Lagos, la reducción del pesado impuesto que actualmente grava al libro.

En la carta mencionada la agrupación que dirige Pablo Slachevsky– LOM Ediciones- señalaba que dicho impuesto incide directamente en el desarrollo del país y es la razón principal de los bajos niveles que muestra la población chilena. Agrega, además, datos del IVA en distintos países de Europa, Asia y América: Bélgica 6%, Francia 5,5%, Canadá 7%, Grecia 4%, Estados Unidos 7%, Japón 5%, Portugal 5%, España 4%. En Argentina, Colombia, Gran Bretaña, Corea, Perú, Hungría, Uruguay y Brasil las personas no pagan impuesto al valor agregado de los libros. Para que se haga una idea, cada vez que usted compra uno, el Estado recauda el 20% de su valor.

El variable porcentaje de propiedad que tienen los grupos editoriales extranjeros en las empresas chilenas hace distintos los grados de control que ejercen. Se puede afirmar, en general, que las filiales actúan con autonomía en lo que se refiere a gestión administrativa. Sin embargo, se encuentran sujetas a control en el plano financiero, es decir, la rentabilidad que se les exige articula y dirige las otras libertades.

Una encuesta realizada por el sitio web Letras de Chile en la que se preguntaba por las razones de los bajos índices de lectura en Chile (España 77%, Argentina 72%, Chile 31%), concluyó de la siguiente manera: el 40,08 % de quienes respondieron la encuesta piensa que está situación se debe al alto valor de los libros en Chile (424 personas). El 23,16 % cree que se debe a problemas en la formación escolar (245 personas). El 15,22 % le atribuye la responsabilidad a la falta de fomento a la lectura (161 personas) y el 4,73% cree que la culpa es definitivamente del impuesto (50 personas).

Modernización de librerías.

Las librerías presentan sus propios problemas. El estudio realizado por CERLAC en conjunto con la Cámara chilena del Libro identificó y jerarquizó de la siguiente manera los principales problemas de las librerías en el país: Falta de modernización empresarial: El uso de las nuevas tecnologías para el desarrollo, promoción y venta de libros no ha sido implementado por todas las librerías, lo que ha evidenciado grandes diferencias entre ellas. Mientras la editorial Andrés Bello ha visto como se reducen los títulos publicados y ha sufrido el cierre de algunas de sus librerías, la Feria Chilena del Libro se ha modernizado y expandido incluso fuera de Santiago. Aumentando considerablemente su número de librerías.

El perfil del empresario sumado a la competencia del sector informal son problemas que afectan las ventas: todos los administradores de librerías entrevistados coinciden en que la piratería es uno de los principales problemas. Ésta seduce con títulos llamativos, principalmente Best Sellers, a los transeúntes que circulan por el centro de las ciudades. Claudio Pérez, vendedor de la librería Contrapunto ubicada en Huérfanos, comenta con resignación que “los vendedores no podemos hacer nada para evitar la competencia desleal, eso es un problema que deben resolverlo las editoriales. Es una pena que la gente prefiera libros de mala calidad que muchas veces vienen con menos hojas y faltas de ortografía”.

La capacitación de los empleados, la competencia de las papeleras y de las editoriales, además de la del Estado son otros factores que dificultan el buen funcionamiento de las librerías. Otro problema es la ubicación geográfica de ellas en el país: el 42% de las librerías se encuentran en la Región Metropolitana, el 13% en la Región de Valparaíso, el 13% en la Región de los Lagos, el 6,3% en la Región de Tarapacá, y con porcentajes menores en las demás regiones.

Canales de comercialización

En Chile las librerías siguen siendo el canal tradicional para la venta de libros, sin embargo en las últimas dos décadas, en forma progresiva, y cada vez de manera más eficiente se han incorporado distintos canales para su comercialización.

• Librerías
• Papelerías (establecimiento cuyo principal rubro son artículos de escritorio)
• Venta directa a través de organizaciones de venta a crédito o placistas.
• Clubes de lectores
• Licitaciones públicas
• Ferias del Libro y exposiciones
• Venta por Internet (Comercio electrónico)
• Venta en grandes superficies (Supermercados, Grandes tiendas)
• Canales atípicos (Tiendas de otros rubros)
• Venta en kioscos
• Venta directa de editores y distribuidores a instituciones, establecimientos educacionales.
• Venta ilegal por canales informales (Vía pública)

viernes, 5 de octubre de 2007

Entrevista a Patricio Bañados : "En el plebiscito del 88 ganó el SÍ"

Reproduzco entrevista realizada por el Programa de Libertad de Expresión de la Universidad de Chile al conductor de la franja del NO, Patricio Bañados.

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bañadosEl conductor de la Franja de Televisión del No, en el plebiscito del 88, analiza en esta extensa entrevista las falencias de TVN –en el contexto de la realidad chilena posterior a 1990- y realiza interesantes propuestas para convertirla en una auténtica televisión pública.

- Muchos analistas sostienen que el triunfo del No en el plebiscito, si bien significó la derrota de Pinochet, no lo fue para su obra económica, social y cultural que se mantendría hasta el día de hoy. ¿No será esa la explicación de lo que usted tantas veces ha señalado: que el haber sido el símbolo televisivo de tal campaña le produjo, paradójicamente, un grave daño en su posterior carrera profesional?

Me gustaría puntualizar que en el plebiscito del 88 ganó el Sí. Hubo más gente que votó que No, pero ganó el Sí. No sospechábamos que había un acuerdo, aparentemente previo, del cual no teníamos conocimiento y que ni siquiera podemos certificar ahora. Un acuerdo para que nada cambiara, o sea, el “gatopardo”: que las cosas cambien para que todo pueda seguir igual.

El hecho de haber sido la cara visible de la Franja del No me significó en el momento amenazas de muerte para mí y mis hijas de 14 y 16 años. “Sabemos la hora que sales del colegio”, eran el tipo de llamadas telefónicas que recibieron. Para qué decir las que recibí yo. Pero lo que puede parecer increíble es que, por lo menos, durante 10 años fui agredido innumerables veces; aunque siempre “a la chilena”, de manera cobarde. Agresiones solapadas a mí o a mis propiedades.

(Para la Concertación) yo era una molestia. Se usó mi antecedente de haber intervenido en la franja del No, y posteriormente en la Franja de Aylwin, para tener el argumento de que yo estaba minusvalorado publicitariamente y, por lo tanto, podían pagarme mucho menos que al resto en Televisión Nacional. Así lo pensó Carcuro que me dijo: “Tú debes estar ganando cinco millones de pesos”. Yo le dije: “No alcanzo a llegar al millón y medio”. Literalmente, se le abrió la boca y me dijo “pero te están estafando”. O sea que la Concertación utilizó el hecho de que yo hubiera colaborado a que ella llegara donde llegó, como un elemento para pagarme menos y para mantenerme siempre en un discreto segundo plano en Televisión Nacional.

-Es sabido que en TVN, luego del ‘90, persiste una fuerte autocensura. ¿Cuáles fueron sus experiencias fundamentales en este ámbito?

Llegué a Televisión Nacional en agosto de 1990, porque me llamó Eduardo Tironi, que había sido designado gerente de Programación y me dijo que me hiciera cargo del área cultural. Pero rápidamente me di cuenta de que me mandaban cachos, porque cualquier idea que yo proponía era rechazada. Propuse, por ejemplo, que se me entregara toda la tarde del sábado para hacer una serie de programas de contenido. Me dijeron que no.

Descubrí que no había ningún interés en el desarrollo de una televisión que le diera importancia a lo cultural. Además, al ver lo que estaba sucediendo en el país, percibí que no había el menor interés en cambiar la televisión en general. La idea era que la televisión siguiera siendo lo mismo, es decir, un elemento de distracción, más o menos frívolo, sin ninguna orientación.

A Pinochet no se lo tocaba; a los detenidos-desaparecidos tampoco. Eran temas tabú, no existían. Si a Pinochet no lo pescan los ingleses, yo creo que se muere con toda clase de honores en este país; y la tortura y las maldades no existen. Esa fue la parte mía. Yo no estaba en prensa, que es donde la cosa es más dura, porque ahí sí que tú llegas todos los días con la noticia y yo me imagino que les dirían que no, pero yo no me metía más en eso.

-¿Y los programas eran sometidos a una suerte de revisión previa, sistemáticamente?

El Mirador, por ejemplo, representó un intento de revertir la situación de autocensura y, ciertamente, abrió algunos espacios. Me acuerdo que en el programa presentamos, por primera vez, una pareja de homosexuales en Canadá. Así se mostraron varios temas. Pero sí eran sometidos a una revisión previa. Me acuerdo de un teólogo español que me dijo en una entrevista que en la Iglesia Católica, en primer lugar, el matrimonio no siempre fue un sacramento, que se convirtió en ello, para darle más categoría e institucionalidad; y que el aborto no siempre estuvo penado por la Iglesia Católica. Este tipo de cosas no iban.

-¿Cuál es la importancia que le asigna, en la construcción de sociedades democráticas, a los programas que agrupa bajo la etiqueta “cultural”?

Empezaría por decir que aquí se ha metido bajo este concepto a los programas de contenido. Lo que interesa en la televisión es tener por lo menos una parte de su programación con algún contenido significativo para la sociedad a la cual está transmitiendo, que no tiene que ser necesariamente cultural en el sentido que habitualmente se entiende, es decir, como arte o conocimiento de la historia.

Cuando yo llegué a Holanda, en 1963, en Chile ya había tres canales; en Holanda, uno. Este era ya uno de los países más ricos del mundo. Y transmitía, más o menos, desde las seis hasta las diez de la noche. Pues bien, allí en Holanda, a las 9 de la noche había clases de inglés por televisión, porque entendían que son un país pequeño, bastante aislado por un idioma hermético. Entonces, consideraban imprescindible que su población aprendiera inglés. Si tú dices eso aquí, te dicen “bueno, pero es que esos son los holandeses, los nórdicos”. O sea, me están diciendo que somos inferiores en inteligencia respecto de los europeos. En definitiva, que nosotros somos una tropa de imbéciles. Ese es el desprecio que tienen nuestras clases dirigentes hacia el pueblo chileno.

Yo encuentro que el desperdicio que se ha hecho aquí de la televisión pública es de tal magnitud, ¡qué la única palabra que se me ocurre para calificarlo es de criminal! ¡Tener un Instrumento como ése y usarlo para lo que lo usamos, es criminal! Luego te salen con que en el cable hay programas buenos. Efectivamente, en el cable hay programas muy buenos, pero éste lo tiene sólo la gente que tiene dinero. Entonces, otra vez estamos agrandando la brecha. Y la muchachita allá de provincia, lo único que ve es que hay que estar zangoloteándose a las seis de la tarde.

-¿Esto podría explicar por qué el autofinanciamiento es la regla de oro de TVN?

Claro, no deja de ser divertido que Televisión Nacional sea un ejemplo de televisión pública porque se autofinancia y para autofinanciarse no tenga nada de televisión pública. Es un chiste. Pero, además, es una mentira. Canal 13 acaba de hacer unos documentales sobre O’Higgins, Carrera y Rodríguez. El mismo Mirador llegó a tener 35 puntos. Entonces, hay mucho de mito en torno a esto. El programa de los hermanos Gedda, Al Sur del Mundo y La Tierra en que Vivimos han tenido también muy buena sintonía. Entonces, lo que pasa es que constantemente se está comparando un programa en el que se meten 200 millones de pesos, con uno en el que se gastan cinco. Así, por cierto, no hay comparación.

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lunes, 1 de octubre de 2007

¿Qué idioma hablamos los chilenos?

Hace rato que este tema viene dando vueltas en mi cabeza. Pienso que los chilenos hemos deformado el lenguaje de una manera grosera, y que a la mayoría sigue pareciéndole divertida esta situación. Usamos una y mil veces la misma frase para justificar nuestra incorrecta forma de expresarnos : cada país tiene sus propios modismos. Sí, pero nos hemos ido quedando sólo en modismos y cada vez le tenemos más miedo a hablar correctamente. Y cuando digo esto, no me refiero a no decir patá en la raja cuando la situación lo amerite, sino a la misma autocensura que opera en nosotros por el temor a decir las cosas como realmente deben decirse y a identificar los contextos en donde proferimos tal o cual enunciado.
Ni hablar de la pobreza de lenguaje -que siempre suele venir acompañada de la pobreza de ideas (o es al revés?)-. Con suerte nos movemos entre 10 y 50 palabras. Horrible. Hay gente que ni siquiera llega a eso porque el sonido que sale de sus bocas dista mucho de parecer una palabra.
"No, es que así nos entendemos"...¿y está bien eso me pregunto yo?
No va a faltar el que diga que hablar bien es siútico. Este comentario es del típico personaje que piensa que hablar bien es decir " mal intencionado, cómo te atreves a infringirme dolor (se acuerdan de eso?)", y se compra el cuento de que hablar bien es hablar como en La Cuarta.
¿Por qué terminamos todo en ito o en poh? ¿Por qué nos cuesta tanto hilar una frase sin ocupar modismos? ¿ Cómo estai? ¿Cachai? ¿pa' donde vai? Ok, no nos pongamos cuáticos, eso al menos se entiende. Pero ¿ somos realmente capaces de identificar los contextos?
Y sin embargo somos tremendamente hábiles para ponerle significados a la palabra weon :

¡puta el weon weon, weon! (aquí weon tiene 3 significados distintos y nótese, ya es weon no huevón).

Esta bien que la lengua tenga propiedades de mutabilidad pero me parece que hemos llevado eso al extremo. Inventamos palabras para todo: pelolais y Pokemón, las últimas.
Qué decir del acento cantadito e inseguro que tenemos.
No sé que piensan ustedes.
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diccionario de modismos

domingo, 30 de septiembre de 2007

La Cuarta. Matriz popular de la prensa sensacionalista

La prensa sensacionalista en Chile tuvo su origen en las liras populares. Éstas reproducían el modelo español de los viejos juglares en que, a viva voz, se describían las hazañas y se contaban las historias. Es decir, tiene su origen en la tradición oral.

La lira puede definirse como sensacionalista debido a las siguientes características: mantenía viva la oralidad, era leída en lugares públicos (los índices de alfabetización no se comparan con los de ahora) a modo de periodismo poético, en el que los poetas relataban hechos relativos a situaciones que hoy podrían definirse como crónica roja, titulando de manera propiamente sensacionalista sus creaciones.

Esta herencia fue recogida por algunos medios como Clarín y a mediados de los '80 por el diario La cuarta . En la editorial de la primera edición de este periódico quedaba manifiesta la intención de constituirse como un diario amigo, dejando afuera la política (entendida por La Cuarta como un elemento dividor y conflictivo), es decir, convirtiéndose, de facto, en un medio carente de debate público. Esta intención de no ideologizar, sin embargo, esta declaración de principios portaba en su silencio toda su ideología.

Es así como se privilegiaron, desde el comienzo, aquellas informaciones de crónica roja, policial, deportes, destacando en portada, con mucho color y con grandes letras, titulares como: "la mató de un hachazo". Otro elemento característico es la brevedad de las notas y la pobreza del lenguaje (chilenismos, expresiones de doble sentido, etc) en función de la poca costumbre lectora del sector al que el medio va dirigido. Este tipo de lenguaje es percibido por este público como directo, sin eufemismos y más cercano a la gente, atribuyendo a las informaciones publicadas en La cuarta un criterio de verdad, precisamente porque sus lectores piensan que este medio "dice las cosas como son". La lectura del medio constituye una actividad que se disfruta y que posibilita las relaciones sociales en torno a las informaciones del medio, es decir, La Cuarta es objeto de conversaciones tanto con la familia como con los compañeros de trabajo. Existe un proceso de socialización en torno a sus contenidos.

En los últimos años el períodico - que sobrevive gracias a sus ventas- ha perdido una fracción de público que ha preferido en nuevo estilo de Las últimas Noticias, obligando a La cuarta a adoptar las formas de este farandulero medio, medificándo su histórica portada en donde se incluía ineludiblemente, la foto de una muchacha en bikini. Ahora, una fotografía farandulera ocupa la totalidad de la portada.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Acceso a la justicia en Chile: la pobreza que nadie conoce

La “pobreza legal” es una de las consecuencias de la pobreza socioeconómica. Supone que la relación entre los recursos y el acceso a la justicia es directamente proporcional, es decir: a menos plata menos acceso a la justicia y menos conocimiento de los derechos y garantías de las víctimas e imputados. Dicho fenómeno es producto de la ignorancia jurídica de amplios sectores de la ciudadanía y les impide hacer uso material e informado de la ley y sus instituciones.

Según el Defensor Regional Metropolitano Norte, Leonardo Moreno Holman, lo más común entre las personas de escasos recursos es no saber si quisiera a dónde dirigirse en caso de necesitar asistencia jurídica. Sin embargo, sostiene que la creación de la Defensoría Penal Pública es un gran paso en la modernización del sistema judicial chileno, “su creación y la labor de sus defensores vino a palear la denominada ‘pobreza legal’ que se produce especialmente en algunos sectores de la ciudadanía, que se ven privados de un acceso efectivo a la justicia por no tener un conocimiento efectivo tanto de cuáles son sus derechos, como de la manera de hacerlos efectivos y a través de qué medios”

La Directora Nacional del Programa de Acceso a la Justicia (PAJ) del ministerio de justicia, Isabel González, afirma que con el derecho de acceso a la justicia se busca “brindar la posibilidad a todas las personas, de acceder con el menor costo posible, al conocimiento, ejercicio y defensa de sus obligaciones mediante servicios de justicia cercanos a los usuarios

Una efectiva garantía de este derecho implicará entonces que la calidad del servicio judicial requerido no solo se medirá de acuerdo a las destrezas de gestión de los abogados involucrados sino también conforme a su desempeño como formadores de conciencia jurídica que posibilite al usuario disponer de los conocimientos necesarios para tomar decisiones informadas y responsables en aquellos temas que lo comprometan.

La inclusión del derecho de acceso a la justicia como derecho humano de tercera generación –de solidaridad y bien común- implica que debe asegurar la asistencia judicial para todas las personas, así como garantizar la igualdad de las partes en el curso de un determinado proceso. No sólo eso, el derecho de acceso a la justicia supone también una instrucción formativa -e informativa- del usuario con el fin de que éste adquiera el conocimiento jurídico necesario para comprender el alcance de sus derechos y sus posibilidades en el litigio.Pero hasta el momento, todo lo anterior se queda en buenas intenciones.

Es un hecho objetivo que la desinformación judicial de los sectores más desprovistos es un obstáculo para la igualdad de condiciones en materia de acceso a la justicia. No existen los canales suficientes de transmisión de información que permitan a las personas de escasos recursos enterarse de sus derechos y deberes ante la ley. La mayoría de ellos con suerte sabe a quien recurrir si es víctima de un delito. Muchos optan por resolver los problemas en la justicia callejera donde el principal motor es la venganza. Aquí no hay jueces ni fiscales y la pena de muerte es aceptada. En términos de efectividad, podemos decir que es superior a la reforma procesal: los conflictos se resuelven en cosa de días. Sin embargo, no a todos les gusta este salvajismo judicial pues sumerge al resto de la población en el miedo y desaparece toda posibilidad de coexistencia pacífica. La verdadera justicia pareciera estar muy lejos de estas personas.

La Directora del Centro de Justicia de la Universidad de Chile y especialista en derecho penal, María Inés Horvitz sostiene al respecto que “Hay mucha desinformación respecto de los derechos de las personas. A pesar de que ahora se está solucionando, en alguna medida, la parte penal, en general la gente no solamente ha tenido una mala opinión de los servicios de justicia sino también tiene una mala percepción de los funcionarios públicos que están a cargo del servicio de justicia, de los abogados”.

Esta lamentable realidad se desprende de varias investigaciones, entre ellas la de “percepción de la población pobre de Santiago sobre las condiciones de acceso, equidad y satisfacción en la intención de justicia” realizado por la Universidad Católica Silva Henríquez, que no sorprende ni al más optimista. El 80,2% de los entrevistados piensa que la calidad de la justicia que obtienen los pobres es “mala” o “muy mala” y sólo un 1,9% estima que es “buena”.

Un 43,3% de los entrevistados considera que la calidad de la justicia que obtienen los pobres en Chile en la actualidad es "Igual que hace 10 años”, otro 30,3% estima que es “Peor que hace 10 años” o “Mucho peor que hace 10 años” y sólo un 20,6% cree que “Mejor que hace 10 años” o “Mucho mejor que hace 10 años”.

La investigación arrojó además que la principal idea que la población pobre de Santiago asocia en forma espontánea a Justicia es “igualdad para todos” (20,9%) y dictaminó que para el 61, 9% de los encuestados el Estado es el responsable de que las personas pobres obtengan justicia.

Respecto del acceso a ésta, el 92,1% considera que las personas con más recursos tienen mayor acceso a la justicia que las personas pobres y el 88,2% piensa que los pobres debieran tener justicia en forma gratuita.


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“Hay mala voluntad para atender a las personas”

En esta línea, el Observatorio Ciudadano de Acceso a la justicia de la corporación ONG Forja elaboró, en enero de 2005, un documento que estimó que aún en los servicios gratitos de asistencia jurídica (con excepción de la Defensoría Penal Pública) el costo mínimo y obligatorio para los usuarios es de setenta mil pesos. El periodista Juan Jorge Faúndes, encargado de dicho observatorio sostiene que esta es la razón de que el 50% de los chilenos esté imposibilitado de acceder al “mercado de la justicia”. Afirma, además, que hay tener en cuenta que una cosa es acceder, y otra la calidad del servicio que se recibe.

Desde esta perspectiva el sistema de justicia puede ser visto como un mercado con elevadas barreras de acceso, para ser utilizado principalmente por los sectores más ricos de la sociedad.

La pregunta que nos hacemos entonces es ¿la puesta en marcha de la reforma procesal penal, ha permitido a los sectores medios, bajos, pobres e indigentes acceder a una justicia penal de calidad realmente?

¿Centros de asistencia judicial?

Los centros de asistencia judicial (CAJs) son corporaciones de derecho y que cuentan con un consejo presidido por el Seremi de justicia e integrado por abogados de la Universidad de Chile y la Universidad Católica. Se financian con aporte fiscal y en un porcentaje menor con aportes de las municipalidades. Se atiende a familias urbanas que cuentan con 6 UF por cada integrante y a familias rurales con 3 UF por integrantes, además de detenidos, y afectados por violencia intra familiar.

Isabel González destaca la importancia de las CAJs “Contamos con profesionales que permitan entender bien los conflictos de las personas y asesorarlas para que lleven bien sus causas. Lo primero es, un examen de salud jurídica. Lo segundo una forma de solución. En algunas corporaciones incluso hay psicólogos que entregan protección a las victimas que han sufrido algún conflicto traumático o que amerite esta protección y cobijo psicológico”

De acuerdo a un estudio de la Universidad Católica de Valparaíso y presentado en el último foro iberamericano de acceso a la justicia concluyó que la potencial población usuaria de los Centros de asistencia jurídica corresponde a aquella ubicada en el 1º quintil del ingreso per cápita, esto es 3.632.201 personas. Es decir, el 23,5% de la población total nacional.

La población que efectivamente uso este tipo de asistencias durante el último año fue solo de 375.000 personas, es decir, el 2,4% de la población nacional y el 10,3% de la población potencialmente demandante.

El mismo estudio señala que de cada tres problemas de índole jurídico, se busca ayuda en dos (66,3%). Las 3 razones mencionadas para no buscar ayuda son, el no saber dónde acudir, carecer de dinero y no tener urgencia para resolverlo.

La Directora del PAJ sostiene que esta situación se debe fundamentalmente a la falta de información “Hay una extrema pobreza que no accede por falta de conocimiento, falta de información y posibilidades, por lejanía territorial, no se conoce el hecho de tener estos derechos, no saben que existen”.

Consultada respecto de la complejidad del lenguaje en que se presenta la información responde que “uno de los requerimientos para el acceso a la justicia es precisamente el lenguaje. Este debe ser cercano a las personas, entendible al igual que los procesos. Necesitamos una justicia más humana, más cercana a las personas, como dice el ex ministro Luis Bates “que la justicia se hable en un lenguaje que las personas entiendan”.

Leonardo Moreno sostiene que lo que incide más fundamentalmente en el desconocimiento de las personas es el escaso trabajo realizado en las bases “falta trabajo de difusión en la comunidad, en la junta de vecinos, en organizaciones comunitarias, falta trabajo de difusión en la base…”

Al igual que González sostiene que el lenguaje es fundamental en este sentido

“Es muy relevante formular un discurso que la gente entienda, los abogados tendemos a hablar en complejo y por lo tanto lo importante es tener un lenguaje para cada grupo, para los jóvenes, para el adulto mayor, para los pobres…”

Reprobados

La reforma procesal penal pretende que a los imputados se les trate dignamente sin incurrir en las prácticas abusivas y discriminatorias que eran propias del sistema antiguo, fundamentalmente de las policías que, según María Inés Horvitz, cuentan con un gran poder de definición al tener en sus manos la decisión del trato que se le da a cada imputado. “La policía opera con cierto estereotipo que aprenden en las escuelas. Este estereotipo coincide con el de aquellos delincuentes que provienen de una determinada clase social”

Esta situación, sin embargo, no es desaprobada por la ciudadanía que evaluó a carabineros con nota 4,4 en el mismo estudio realizado por la UCSH. Los tribunales de justicia, en cambio, apenas obtuvieron un 3,7. La percepción ciudadana respecto de la justicia, claramente es negativa. Isabel González opina que los medios de comunicación son, en parte, responsables de esto “me da la impresión de que la prensa también influye mucho en la percepción ciudadana negativa respecto de la justicia”.

La reforma procesal penal entrega una serie de derechos a los imputados con el fin de no estigmatizarlos ni violentar su dignidad como personas. Se trata en definitiva de garantizar los derechos más básicos a los cuales debiera aspirar todo sistema de justicia.

Los imputados tienen derecho a no ser sometidos a tortura, a tratos crueles, inhumanos o degradantes. La defensa de los imputados debe ser gratuita, lo que favorece aún más su situación pues ya no deberán pagar los setenta mil pesos que antes se requerían para las formalidades de la asistencia jurídica. Si a eso le sumamos que para iniciar un proceso formal no sólo basta la denuncia sino que ésta debe ir acompañada de antecedentes que permitan individualizar e inferir el vínculo con el delito por el cual se acusa a una determinada persona, podemos decir que al menos legalmente las malas prácticas a las cuales muchas personas de sectores marginales estaban acostumbradas han quedado obsoletas y son objeto de denuncia en el caso de producirse.

Horvitz está conciente de que las reformas no implican cambios inmediatos porque “hay muchos operadores, incluyendo jueces que son todos del antiguo sistema y están culturizados en un sistema en que no se reconocía este tipo de derechos al imputado. Les ha costado mucho ver al imputado de una manera diferente a como era antes. Hay muchos que todavía que los tratan de malvados. Ni siquiera son capaces de entender de que aunque sean efectivamente culpables, tienen derechos”

De acuerdo al estudio mencionado antes, los principales factores que limitarían las posibilidades de que una familia pobre obtenga más justicia, son: No tener acceso abogados (60, 5%). Discriminación por parte de las instituciones y los funcionarios (59,2%). No ser tomados en cuenta (57,2%). Bajo nivel educacional de las personas (56,9%). No saber donde acudir (51,6%) y la burocracia de las instituciones (46,7%).

Estos resultados reflejan tendencias similares a años anteriores incrementándose el porcentaje de personas que se inclinó por cada una de ellas, debiéndose tener presente que podían seleccionar más de una alternativa.

Desafíos para el futuro

Hay ocasiones en las que ante las denuncias, se aplica la facultad de no investigar o el principio de oportunidad, situaciones que también favorecen a los imputados y permiten la acumulación de casos que no son investigados por considerarse que no poseen los antecedentes suficientes. Hasta la fecha un 49,6% de las denuncias se han archivado por esta razón.

Leonardo Moreno opina al respecto que “un sistema procesal moderno no puede procesar todas las denunciar que se generen en su interior. En ninguna parte del mundo el sistema procesal es capaz de procesar todas las denuncias. Esto es al revés, un sistema procesal eficiente lo que tiene que hacer es selectivo.” Esto porque sencillamente no hay plata para perseguir todas las denuncias ni para investigar todos los delitos.

El abogado explica además que “Todos los sistemas del mundo son selectivos. De cada 100 denuncias un sistema realmente eficiente no debiera tramitar más de 30. Esto es una regla del juego y ahí está el problema de acceso a la información. Le vendimos mal esto a la gente, porque se vendió el sistema como solucionador de un problema que no lo es”.

Un sistema sano entonces favorece soluciones alternativas como la mediación y no judiacializa todas las denuncias.

La Directora del Programa de Acceso a la Justicia explica respecto de este punto que “Lo que se está haciendo es prevención y difusión de los derechos de las personas. Se busca la mediación, la negociación. Nosotros promovemos la mediación porque consideramos que es una de las herramientas más importantes para favorecer la participación social. La mediación es un instrumento que te ayuda a resolver los conflictos de forma más permanente. No se trata solamente de descongestionar los tribunales sino que creemos que una sociedad sana podría usar como herramienta la mediación”

Cuando se pretende trabajar el problema de la criminología en serio, un eficiente sistema judicial no debiera preocuparse tan solo del castigo. Al menos así lo creen Moreno y Horvitz. Antes está la prevención, esto significa terminar con las fallas de discriminación existentes y generar condiciones igualitarias de educación, de salud e igualdad de oportunidades.

“En vez de pensar en construir una cárcel para poner ahí a 3 mil o 4 mil personas, es más rentable –según paz ciudadana- invertir un dólar en la educación de un joven que un dólar invertido en un dólar privado de libertad” ejemplifica Moreno.

Se trata entonces de cambiar los paradigmas en que se ha basado el sistema penal en Chile.

La sociedad moderna funciona bajo la lógica de los castigos a los que son distintos y ese castigo se expresa de diversas formas. Una es la exclusión social: “Los sectores marginales y poblacionales no juegan el juego de la modernidad. Ellos están fuera. Ellos no acceden a los bienes, a los vehículos, están al margen. Nadie se hace cargo de poner a estas personas en una situación equivalente a la de personas de una posición más acomodada” agrega el Defensor.

Una opinión contraría tiene el periodista y director de la ONG Forja, Juan Jorge Faúndez, para él, el hecho de que se archiven casi el 50% de las denuncias redunda en altos niveles de desaprobación del sistema de justicia por los grados de frustración que produce el hecho de no ser tomado en cuenta.

Isabel González reconoce esta situación y piensa que es un tema que debería reforzarse. “Se necesita una atención jurídica para los delitos no violentos que actualmente no lo tienen”. Sin embargo, sostiene que los esfuerzos están dirigidos en esa dirección.

Ser atendido, recibir trato digno, denunciar el delito, ser informado, solicitar protección, obtener reparación, ser escuchado, interponer querella, participar en el proceso y reclamar, son algunos de los derechos que las víctimas tienen y que deben ser difundidos. María Inés Horvitz señala que es fundamental la implementación de cursos de Educación Cívica en los colegios porque “esta es la única manera de asegurar el conocimiento de los derechos y las posibilidades tanto de las víctimas e imputados”.

Todos coinciden en que se ha hecho bastante pero aún queda mucho por hacer y que es responsabilidad de todos los ciudadanos aprender a denunciar y a hacernos responsables de esas denuncias. Isabel González lo explica de la siguiente manera “Debemos asumir una cultura jurídica más activa”.

Mientras el Estado no quiera empoderar a los ciudadanos no será mucho lo que avancemos en materia de acceso a la justicia.