domingo, 30 de septiembre de 2007

La Cuarta. Matriz popular de la prensa sensacionalista

La prensa sensacionalista en Chile tuvo su origen en las liras populares. Éstas reproducían el modelo español de los viejos juglares en que, a viva voz, se describían las hazañas y se contaban las historias. Es decir, tiene su origen en la tradición oral.

La lira puede definirse como sensacionalista debido a las siguientes características: mantenía viva la oralidad, era leída en lugares públicos (los índices de alfabetización no se comparan con los de ahora) a modo de periodismo poético, en el que los poetas relataban hechos relativos a situaciones que hoy podrían definirse como crónica roja, titulando de manera propiamente sensacionalista sus creaciones.

Esta herencia fue recogida por algunos medios como Clarín y a mediados de los '80 por el diario La cuarta . En la editorial de la primera edición de este periódico quedaba manifiesta la intención de constituirse como un diario amigo, dejando afuera la política (entendida por La Cuarta como un elemento dividor y conflictivo), es decir, convirtiéndose, de facto, en un medio carente de debate público. Esta intención de no ideologizar, sin embargo, esta declaración de principios portaba en su silencio toda su ideología.

Es así como se privilegiaron, desde el comienzo, aquellas informaciones de crónica roja, policial, deportes, destacando en portada, con mucho color y con grandes letras, titulares como: "la mató de un hachazo". Otro elemento característico es la brevedad de las notas y la pobreza del lenguaje (chilenismos, expresiones de doble sentido, etc) en función de la poca costumbre lectora del sector al que el medio va dirigido. Este tipo de lenguaje es percibido por este público como directo, sin eufemismos y más cercano a la gente, atribuyendo a las informaciones publicadas en La cuarta un criterio de verdad, precisamente porque sus lectores piensan que este medio "dice las cosas como son". La lectura del medio constituye una actividad que se disfruta y que posibilita las relaciones sociales en torno a las informaciones del medio, es decir, La Cuarta es objeto de conversaciones tanto con la familia como con los compañeros de trabajo. Existe un proceso de socialización en torno a sus contenidos.

En los últimos años el períodico - que sobrevive gracias a sus ventas- ha perdido una fracción de público que ha preferido en nuevo estilo de Las últimas Noticias, obligando a La cuarta a adoptar las formas de este farandulero medio, medificándo su histórica portada en donde se incluía ineludiblemente, la foto de una muchacha en bikini. Ahora, una fotografía farandulera ocupa la totalidad de la portada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La gente tiene el diario que se merece.Así dificilmente lograremos ser un país desarrollado

Julio Argomedo dijo...

Mientras sea el mercado el que regule la subsistencia de los medios estamos fritos. Si el Estado no se preocupa del pluralismo poco es lo que podemos esperar.