miércoles, 19 de septiembre de 2007

La mala buena onda

Pregunta: ¿tengo que aguantar que un tipo hinchado de alcohol y mentiras me diga lo que quiera y me bañe en su saliva tóxica, insultos y herencias arrogantes solo porque es más viejo que yo y dice: que es más viejo que yo, que tiene más plata y un par de apellidos de vida social y está en el lado alto de la balanza donde se huele el poder y otras tantas cosas que desconozco, y por eso y solo por eso debo atender y escuchar todo lo que el viejo quiera y todo lo que el viejo diga y haga y piense y me grite aunque sé, y estoy seguro, que nada que venga de él esta bien ni tiene argumentos? Respuesta: No.

Me pasó ¿saben? y me hizo bien. Porque ya no creo en la tolerancia como una virtud. Y el aguante, la versión bizarra y pop del concepto, me parece injusta. Sofocante y falso. Vicioso, peligroso. Una prisión media posmo y ondera de lo que debe ser/hacer un tipo evolucionado. Ese irritante como -debes- ser. Mi síntoma de evolución es una larga lista de intolerancias que justifico. La mentira, la traición, la prepotencia, el abuso, la decadencia, son algunas. Solo porque se puede cambiar. Son actitudes, como se dice. No esencia. Y esta intolerancia que ahora entiendo y practico y me siento mejor, está lejos de la discriminación. Son cosas distintas. Aprendí a no discriminar hace rato (hay más razones en mí para ser discriminado que al revés). Y aprendí hace poco a no tolerar la tolerancia total. No te puedes despegar de ser negro, chino, ni canuto aunque te conviertas, ni peruano, budista u homosexual. No tolerar eso, es discriminar. Sí se puede dejar de ser un caradura, por ejemplo. Y se puede y debe dejar de aguantarlos. Yo aparte de esos, tampoco aguanto más a los que aguantan de todo y de todo en pos de una tolerancia mal entendida. Digo: no estoy de acuerdo contigo viejo pero te tolero. Digo, no te tolero. Y no por eso discrimino. No atreverse a decir "no estoy de acuerdo" es lo que me parece cobarde. Ergo, intolerable. Pero se usa ¿saben? Todo forrado en esa insana costumbre de la buena onda. Y la buena onda, no sirve para nada. No se avanza. Se sonrie. No se enseña ni se aprende, se deja pasar. Y si nadie te dice que lo que haces y piensas y dices pésimo, creerás que lo haces y piensas y dices bien. En eso de engañarse y dejar pasar hay que ser intolerante. Con uno mismo, para empezar.

Sé que hay razones para engrupirse con ser tolerante, pero todas nacen de la confusión que provoca casi un dogma. Y no lo es. Hay que evaluar antes de decidir que se puede tolerar. Y que es lo que se esta soportando resignadamente. Eso no nos hace mejores personas. Todo lo contrario, nos daña. Ya se que está eso de que cada cual haga lo que quiera, aunque su discurso venga de la ignorancia y el error. Pero eso no es gracia. Ese silencio no es tolerancia, es complicidad de lo malo. Por eso digo que la tolerancia sirve para cosas enanas y poco importantes. Cosas que, en esencia, no te afectan mucho. La tolerancia se niega asi misma cuando se aplica a los intolerantes: aguantalos y devorarán todo. Y si no los aguantas, pasas a ser intolerante, y entonces ¿donde queda todo el discurso? A mi, por lo menos,
se me acabó la buena onda gratis.

3 comentarios:

Claudia Poveda dijo...

Jajajaja, esto es como una declaración de principios: que estoy dispuesto a tolerar, y si estoy dispuesto a parecer politicamente incorrecto en una sociedad que se esmera en parecer "tan" evolucionada?
Aqui va mi lista de intolerables: la prepotencia, la flojera irresponsable, el hacer las cosas a medias, el caradurismo de aquellos que solo ponen la mano y no trabajan, la mentira, el engañar, la cobardia, la tontera entendida como la falta de interes por saber y sentirse bakan apoltronado en la flojera, la pose, la superficialidad de sentirse superiores al resto jajajajaaj
Como veras resulte ser mucho mas intolerante que tú, jajajaja, pero es verdad, yo hace mucho rato ya me resigne a que no le caere bien a todo el mundo, tambien me queda claro que mucha gente, independiente de lo que haga o no, me evaluará, me tasará y se prejuiciará igual ,por ende, me asumi yendo por la vida tal cual soy, buscando ser alguien amable, pero que sin embargo hay cosas contra las cuales siempre se va a rebelar.
Seremos los ultimos rebeldes? jajajaajajaja
Aun nos queda patria ciudadanos!

Y dese una vueltecita tambien por mi blog po, acuerdese de:

todasestrellas.blogspot.com

Juanperez dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo julio querido. Y tu frase: "No atreverse a decir "no estoy de acuerdo" es lo que me parece cobarde". Es la que más me llega y me duele. Me he encontrado en un sin fin de situaciuones donde estupidamente he tenido que esbozar una muy forzada sonrisa (a pesar de que mi rostro y mi kinesica delata por competo mi desagrado e incomodidad) y tragarme mis opiniones, para no herir, no ser "maleducada" o simplemente no faltar al supuesto respeto que otorgan los años.

Te cito una vez más: "ese silencio no es tolerancia, es complicidad en lo malo". Oh my god! complete true!.

De todas formas voy camino a un honesto proceso de expresar sin verguenza (o con mi tipica sonrojes gratuita) no por el resto, sino por poder estar tranquila con mi siquis de una vez por todas.

un beso enorme.

pd: bien enchulado esta tu blog, asi que tendrás que enseñarme a mejor el mio!!

Julio Argomedo dijo...

Gracias por tu comentario Pilita. Ya estaré dándome una vuelta en el tuyo dentro de un rato.
Un beso para ti también.